A quien no le ha pasado, que conversando con los colegas sobre algo, se acabe hablando de otra cosa, que tiene poco que ver con el tema inicial, pues esto nos ha sucedido esta mañana en el reformatorio instituto, y con dos términos que lo pueden tener todo o nada en común, aunque, la discusión final entre post adolescentes es el tema estrella día tras día en las horas muertas, del deporte al sexo.
Aunque, lo que os acabo de explicar no está en orden cronológico, como mamíferos de 4 patas que sois todos, lo acabaréis entendiendo. La conversación se ha iniciado a raíz de que una mente despierta nos ha contado que el sexo (siempre con otra persona, con tu izquierda no vale) lo tiene todo a favor y nada en contra, es bueno para el cutis, para el pelo, previene la cardiopatía (que queda muy bien decirlo), haces ejercicio… y en cambio, efectos negativos no ha encontrado, aún así, no (nos) se come una mierda, bien, a partir de ahí se ha creado un debate desfermado, sin reglas, hostil, salvaje… ¿El sexo es un deporte? Como mente privilegiada que soy, he determinado que no, ya que no hay oposición ninguna ni estamentos que lo regulen, y la otra parte, simios con deficiencias mentales graves, declaraban abiertamente que el sexo era un deporte en toda regla que encima de hacerte perder peso te lo pasas bien, (vuelvo a recordar, siempre con otra persona, sino no vale).
¿Y tú, qué opinas? ¿Es el sexo un deporte, o como yo digo, un simple hobbie?



